Menu

Valle De Aran

12/05/2022

Seguro que muchos de vosotros habéis estado en el Valle de Arán, pero conocéis todos los rincones escondidos? ¡Empezamos una nueva ruta con Cargoling para descubrirlos!

El acceso hasta el Valle de Aran desde Barcelona es rápido, por carreteras en buen estado y con buenas vistas: primero nos dirigimos hasta Lleida donde cogeremos la A-14 hasta Almenar, y seguidamente la N-230 que nos llevará a bordear el Embalse de Canelles. Una vez dejado atrás el Puente de Montaña, solo tendremos que tirar recto arriba pasando por el Puente de Suert hasta llegar al Túnel de Vielha, y ya estaremos en nuestro destino.

Justo salimos por la boca norte del túnel, no hace falta ningún cartel de bienvenida que nos recuerde que ya nos hemos adentrado desde las profundidades de las montañas al Valle de Arán, lo notaremos en el frescor de la piel y el olor del aire si bajamos la ventana: aroma a sotobosque húmedo, de bosques antiguos y helechos hondonadas.

Hemos salido pronto de la central de Cargoling de Barcelona, y ahora ya llegando al mediodía estamos de camino a Es Bordes, y desde allí, a Artiga de Lin. Dejamos la furgoneta en el aparcamiento el cual es obligatorio a esta hora del día y que se encuentra a 2 km del final de la carretera. Después cogeremos el tren motorizado que sale cada poco rato para hacer este tramo.

La llegada a Artiga de Lin es colosal y espectacular, custodiada por el imponente Cuello de Toro, que se levanta por encima del valle donde está establecido el refugio. Allí empieza el sendero para ir a los Ojos del Judio, y es precisamente la excursión que os propondremos a continuación.

El lugar donde nos encontramos, si llevamos algo para comer, es un buen lugar para rehacerse del viaje, y cuando hayamos recuperado fuerzas, empezar la excursión. En cinco minutos estaremos cruzando una entrada artificial, que es un símbolo del Valle de Arán, compuesta por dos pilones de piedra, y un enorme tronco encima que nos da la bienvenida al itinerario, o al Valle en caso de que vengamos del otro costado. Es un camino muy concurrido y no tiene pérdida, nos conducirá a través de los bosques de abetos hasta los Uelhs deth Joèu, nacimiento de uno de los afluentes de la Garona, que se nos presenta como un gran salto de agua que va salteando un gran volumen de rocas y troncos centenarios que han arrastrado la montaña durante los años. La excursión sigue bajando por bosques aún más frondosos, dignos de Tolkien y sus fábulas, hasta que llegamos de nuevo donde habíamos dejado la Cargoling.

Pernoctar en el Valle de Arán según que época con la camper puede ser complicado, así que nosotros os diremos rincones conocidos, donde sabemos que no encontrareis problemas. Esta primera noche, nos dirigimos hasta el pueblo de Vilamos, un pequeño núcleo habitado, muy poco transcurrido, y dónde metros antes de llegar a la entrada, nos regala una pequeña explanada cerca de la carretera de montaña, conocida por ser el mirador de Aneto, lugar tranquilo e ideal para pasar la noche.

Las primeras noches del día mojan el gran coloso que tenemos delante, rey de los pirineos y vigía del Valle, y con él empezamos a activarnos. Decidimos volver a hacer el camino hasta la Artiga de Lin, esta vez antes de las 10 de la mañana, que es cuando cerramos la carretera al tránsito, y una vez en el aparcamiento de la Artiga, empezamos a desayunar dentro de la camper hasta que de repente… ¡Un rebaño de vacas del valle se acercó a inspeccionarnos! .

La excursión que hemos querido hacer hoy, es una que teníamos pendiente desde hacía años, y que es emblemática por ser uno de los pasos del pirineo naturales entre Cataluña y Aragón: El Cuello de Toro, custodiado por su impresionante Ibón y desde donde el “Pic d’Aigualluts”, el Aneto, y todo el glaciar de la Maladeta, nos observa desde delante.

El itinerario no tiene pérdida, pero sí un fuerte desnivel durante casi todo el rato, y algunos pasos aéreos sin dificultad, donde han instalado cadenas para facilitar nuestro ascenso. Empezamos remontando el valle de la Artiga, y justo cuando estamos delante de una pared de piedra que culmina la gran explanada verde por donde estamos progresando, el camino empieza a subir sin tregua por un zigzagueo en el sendero, que parece que no tenga fin, el cual ya no dejaremos hasta llegar arriba, donde se sitúa el Cuello de Toro, con Ibón de Toro. Este oasis es uno de los techos de esta gran sierra, de agua cristalina, que contrasta con el color gris de la roca salvaje y el hielo del massís de la Maladeta que tenemos justo delante.

Durante la bajada, os recomendamos, con mucho cuidado y precaución, que os acerquéis a ver el Forau natural donde se esconde el torrente que baja del mismo cuello, el cual es inmenso, y nos recuerda, aunque sea más pequeño, el “Forau d’Aigualluts”. Este que tenemos delante es más salvaje, vertical y alpino, y desde donde lo vemos, parece que nos impulsa hacia su interior. Tenéis que pensar que, aunque es el mes de agosto aún hay restos de hielo en la parte más honda.

Una vez llegamos a “l’Artiga”, es imposible no pararse en el refugio, inaugurado este verano 2019, y en el que un servidor había dormido cuando era solo un bribón de 3 añitos. Este se tomaba como una aventura acceder a uno de los dos únicos espacios que tenía el habitáculo, subiendo por una precaria escalera vertical de madera.

La tarde la destinamos a conocer otro de los rinconcitos emblemáticos de estos lugares, del cual seguro que conocéis por su nombre: Montgarri. Una antigua ermita en la cual llegamos desde el Pla de Beret por una pista muy polvorienta pero en buen estado, que nos conduce hasta la puerta principal de esta antigua construcción. Buen lugar para refrescarnos en el río y dar una vuelta por los alrededores. En nuestro caso nos hemos preparado un café en la cocina de la Cargoling, y hemos aprovechado para leer un poco apurando hasta la puesta de sol.

Sea donde sea donde hayamos dormido, por la mañana nos encaminamos hacia el pequeño y bucólico pueblecito de Bausen, lugar de salida de nuestra excursión: El Bosque de Carlac. Pero antes de adentrarnos, tenemos que hacer parada obligatoria en el Cementerio de la Teresa. Esta era su historia:

A principios del siglo XX, Sisco y Teresa, unos jóvenes de Bausen, pidieron permiso eclesiastico para contraer matrimonio pero se les denegó porque eran parientes lejanos. Decidieron vivir en pareja sin casarse porque no podían pagar la dispensa que la iglesia católica les pedía. Teresa murió el 10 de mayo de 1916 a causa de una neumonía. El cura del pueblo se negó a enterrarla en el cementerio del pueblo porque había vivido “en pecado”. Entonces fué cuando todos los habitantes de Bausen se pusieron de acuerdo para construir un cementerio para Teresa. Se trabajó noche y día y en 24 horas el recinto estaba finalizado para poder enterrar el cuerpo. Actualmente los descendientes aún dejan flores, y aún está la tumba, una descripción de amor.

También podemos ver el gigante árbol que nos encontramos antes del cementerio, con columpio de madera y cuerda que cuelga de una de sus largas ramas, y que muestra por la parte de delante, el Valle de Arán.

No nos detendremos mucho en explicaros la excursión del Bosque de Carlac, ya que sobran las palabras… Solo os podemos decir que es uno de los más espectaculares que hemos visto nunca, que es una excursión para todos los niveles, y que las vistas que tendréis de bajada con el Aneto enfrente son impresionantes. Un bosque centenario lleno de antiquísimas hayas de inmensas y torturadas cepas a causa de las inclemencias meteorológicas, y muros de piedra que os guiarán durante parte del itinerario, cubiertos de musgo hasta el más mínimo recoveco. En definitiva, un bosque lleno de magia, frondoso y húmedo, donde cada rincón vale la pena ser disfrutado y observado durante un buen rato.

El Valle de Arán nos permite descubrir lugares que parecen sacados de los rasgos Jurásicos, rincones donde da la sensación de que la mano del hombre nunca haya tenido cabida, y estos, son solo algunos de ellos, pero creemos que para conocer, disfrutar y vivir la zona, no podéis dejar de visitarlos. Aún así, como siempre os decimos, la esencia de viajar en camper, es la improvisación, que nos permitirá llenar la aventura que estemos viviendo de un enorme valor añadido, fruto de la espontaneidad y la inmediatez, que hacen no perder nunca ningún lugar que valga la pena, momento que queremos vivir, o experiencia nueva que nos ofrece el camino…

Desde Cargoling te aconsejamos la app PARK4NIGHT, una aplicación móvil donde podrás consultar las áreas de camping car más cercanas. Esta aplicación te geolocaliza y, los demás usuarios, te recomiendan los lugares que más les han gustado.

Úrsula

Escrito por

Úrsula 12/05/2022
Utilizamos cookies de terceros para analizar la navegación de los usuarios y mejorar de este modo nuestros servicios. Si continuas navegando, aceptas el uso de cookies. Puedes cambiar la configuración u obtener más información sobre las cookies que empleamos en nuestra Política de Privacidad. Acepto
Contáctanos